martes, 10 de febrero de 2009

"ADECUACIONES PARA LA PLANEACION"

El proyecto educativo por competencias que plantea la RIEMS, tiene sus ventajas pero al mismo tiempo, se han descuidado aspectos importantes que nuestra sociedad estudiantil no está preparada para enfrentar, sobre todo por la actual situación económica, esto implica entre otros aspectos, la compra de material escolar, el uso o compra de tecnología como son las computadoras, el pago de la renta del internet, etc.
El planear un curso o una clase nos permite en nuestra labor como docentes, prever acciones, tiempos y recursos para desarrollar el programa curricular durante un ciclo escolar completo o en el caso nuestro -nivel medio superior- un semestre. Laborar sin un plan de trabajo preparado previamente solo nos permite improvisar sin un objetivo definido, lo cual dificulta los logros de los estudiantes así como una evaluación ambigua al final.
Se habla de competencias, ¿lograremos alumnos egresados competentes como lo marca la reforma, cuando hay carencias de espacios habilitados para las necesidades básicas en los planteles? Es un tanto difícil lograrlo al 100%, sin embargo, los docentes, hacemos un gran esfuerzo, nos preocupamos por prepararnos y adecuarnos a los cambios conforme se van implementado para aplicar nuestros conocimientos y poner en práctica nuestras habilidades para el logro de los objetivos que se pretenden en cuanto a reformas educativas se refiere.
Los elementos curriculares que el autor menciona son los que actualmente se están aplicando en el CECYTE Quintana Roo, pero como mencioné anteriormente, se hace un gran esfuerzo para el logro de cada uno de ellos sin los elementos necesarios y adecuados. Una de las limitantes es la falta de recursos tecnológicos en buen estado y en número suficiente para la cantidad de alumnos por grupo, por lo que nuestras posibilidades de éxito total es limitado, la mayoría de nuestros estudiantes es de bajos recursos.
En cuanto a los contenidos de la asignatura LEOE y el libro de texto del subsistema CECyTES carece de contenidos adecuados al nivel medio superior, desde mi particular punto de vista, son demasiado superficiales, hemos sugerido una revisión de los materiales que aún no se lleva a cabo.
En la planeación didáctica se contemplan los tres tipos de contenido: los conceptuales, los procedimentales y los actitudinales. Este último ha resultado un tanto difícil con los alumnos de primero y segundo semestre, por las características de la población que impera en nuestra ciudad, existen pobladores de diversos estados de la república y muchos de los jóvenes que atendemos actualmente, nacieron aquí en Cancún, la dinámica de vida en esta ciudad, es que en la mayoría de los casos ambos padres trabajan más de ocho horas, por lo que muchos de los estudiantes prácticamente se encuentra solos durante sus ratos libres por lo que buscan a sus iguales y la formación de valores que no se tiene en casa es un tanto difícil de crear como un hábito en el colegio.
La metodología se apega a lo que plasma el autor, cada semestre se cambian las estrategias que no tuvieron funcionalidad o que no resultaron según lo planeado para mejorar, al principio de la reforma se pretendía trabajar con uniformidad en todo el estado, pero posteriormente con base en las indicaciones de la RIEMS, cada docente plantea sus planes de trabajo también llamadas secuencias didácticas.Y en cuanto a evaluación, se aplica la evaluación diagnóstica y la sumativa, este ciclo escolar se implementó la planeación por competencias genéricas, en el siguiente ciclo se pretende agregar las competencias disciplinares.

1 comentario:

  1. Hola Bertha:
    En este estado de cosas es pertinente analizar alternativas. En la literatura especializada, tanto la sociológica como la que se refiere al estudio de las organizaciones educativas, se ha planteado el tema con el denominador común de «estrategias para la reconstrucción de la escuela». Se trata de identificar posibles salidas y modelos para ordenar la educación institucional a partir de los distintos escenarios que configuren las nuevas relaciones entre lo sociopolítico y lo socioeconómico.
    Las tendencias actuales que luchan por imponerse desde perspectivas e intereses diversos son:
    • La politización de la escuela. Sus argumentos legitimadores son los siguientes: la socialdemocracia (mediante sus propuestas de intervención a partir del mito de la igualdad, esto es, a utilizar la educación como instrumento para la integración social) y el neoliberalismo (mediante el mito del retorno a los valores tradicionales). El resultado suele ser un crecimiento del intervencionismo externo con la pretensión de «hacer escuela desde fuera de ella».
    • El intento de adecuación de la escuela a la lógica del mercado. Propone el sometimiento de la escuela a los parámetros funcionalistas y a valores de cambio propios de las relaciones productivas.
    Este neoutilitarismo tiende a interpretar la escuela como un sistema simple de entradas y salidas reductible a un ciclo productivo de transformación de materias primas en mercancías.
    • El residualismo escolar. Insinúa el mantenimiento del aparato escolar, pero con una notable reducción de su contenido académico y poniendo el énfasis, sobre todo, en las funciones de custodia e higiene social de la infancia y la juventud.
    • La supresión de la escolarización. Sugiere el desmantelamiento progresivo del aparato escolar y la creación de redes informales de aprendizaje vinculadas a la familia, a la empresa y a otras instituciones civiles y religiosas.
    • La reforma de la organización escolar. Trata de acometer cambios profundos en los aparatos escolares: cambios estructurales en los sistemas de educación y cambios funcionales o innovaciones que aporten calidad inmediata al servicio. Si nos centramos en esta última opción, encontramos dos líneas de reflexión e investigación con interesantes coincidencias: la sociológica, que desde los años setenta viene planteando «estrategias de reconstrucción de la escuela» y, la que proviene de las Ciencias de la educación con el tema común de Revisión Basada en la Escuela (RBE).
    Esta última tendencia parece la más idónea si concebimos la función de la escuela como un instrumento esencial de la nueva agregación social, esto es, la escuela, en un sentido amplio, como núcleo organizativo y cultural de la nueva sociedad civil.
    Las diferentes alternativas revisadas varían según los contextos e intereses, pero comparten la inquietud por dotarse de sistemas educativos más flexibles con ciclos de información más interactivos con la realidad interna y con el medio externo. Esta idea la sintetizamos mediante nuestro concepto de estilo de gestión, en contraposición con los estilos burocráticos y centralistas y con los excesivamente atomizados.

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